TECNOLOGÍA
Navegación quirúrgica 3D
La navegación quirúrgica actúa como un “GPS” dentro del cuerpo del paciente. Permite reproducir en tiempo real la posición exacta de los instrumentos en relación con la anatomía del cerebro o la columna, integrando imágenes de TAC o resonancia magnética. Gracias a esta tecnología podemos realizar abordajes más pequeños, precisos y seguros, especialmente útiles en cirugía de base del cráneo, tumores cerebrales o artrodesis vertebrales complejas.


TECNOLOGÍA
TC intraoperatorio
Disponemos de tomografía computarizada intraoperatoria, que permite obtener imágenes tridimensionales del paciente durante la cirugía, sin necesidad de trasladarlo a salas de radiología. Esto garantiza que la descompresión o la colocación de implantes vertebrales (tornillos) sean exactas antes de finalizar el procedimiento, reduciendo el riesgo de reintervención. El control inmediato del resultado nos permite asegurar la correcta alineación y estabilidad, especialmente en cirugías de columna mínimamente invasivas o artrodesis.
TECNOLOGÍA
Monitorización neurofisiológica intraoperatoria (IONM)
En procedimientos que implican estructuras neurológicas críticas —como la médula espinal, los nervios craneales o las vías motoras— realizamos monitorización neurofisiológica continua. Esta técnica registra la actividad eléctrica de los nervios y músculos durante la cirugía, alertando de forma inmediata ante cualquier riesgo potencial.
La monitorización aumenta la seguridad y permite al equipo actuar de forma preventiva para preservar la función neurológica.


TECNOLOGÍA
Endoscopia y microcirugía de alta definición
En cirugía de base del cráneo y de columna empleamos ópticas de alta resolución (0º y 30º) y sistemas de microdebridado que permiten trabajar con precisión milimétrica en espacios reducidos. Estas herramientas mejoran la visibilidad, reducen la manipulación de tejidos y acortan el tiempo de recuperación del paciente.
TECNOLOGÍA
Planificación quirúrgica avanzada y simulación 3D
Antes de cada intervención realizamos una planificación detallada a partir de estudios de imagen de alta calidad. En muchos casos, reconstruimos modelos tridimensionales del cráneo o la columna que permiten anticipar la mejor ruta quirúrgica, estimar el volumen tumoral o planificar la colocación de implantes.
En conjunto, estas herramientas —navegación 3D, TC intraoperatorio, monitorización neurofisiológica y endoscopia de alta definición— sitúan a nuestro equipo a la vanguardia de la neurocirugía moderna.Su objetivo no es sustituir la destreza del cirujano, sino potenciarla: hacer cada cirugía más segura, más precisa y menos invasiva, mejorando la recuperación y los resultados funcionales de nuestros pacientes.

FAQ’S
Preguntas frecuentes
Es recomendable consultar con un neurocirujano cuando existen síntomas neurológicos persistentes como dolor intenso de espalda o cuello, debilidad en brazos o piernas, pérdida de sensibilidad, alteraciones del equilibrio o diagnóstico de tumores cerebrales, aneurismas o hidrocefalia.
Un especialista en neurocirugía puede valorar si el tratamiento debe ser médico, rehabilitador o quirúrgico.
No siempre. Muchas enfermedades de la columna vertebral, como hernias discales o estenosis lumbar, pueden tratarse inicialmente con medidas conservadoras como medicación, fisioterapia o infiltraciones.
La cirugía se plantea cuando los síntomas persisten, afectan a la calidad de vida del paciente o existe compromiso neurológico.
La neurocirugía trata enfermedades del cerebro, la columna vertebral y los nervios periféricos, entre ellas:
- tumores cerebrales
- aneurismas cerebrales
- hernia discal
- estenosis de canal lumbar o cervical
- hidrocefalia
- traumatismos craneoencefálicos
El tratamiento depende de cada caso y siempre requiere una valoración individualizada.
La neurología se centra en el diagnóstico y tratamiento médico de enfermedades del sistema nervioso.
La neurocirugía, en cambio, se ocupa del tratamiento quirúrgico de enfermedades del cerebro, la columna vertebral y los nervios cuando es necesario intervenir.
Ambas especialidades trabajan de forma complementaria en el cuidado del paciente.
La hidrocefalia es una alteración en la circulación del líquido cefalorraquídeo que provoca acumulación de líquido en el cerebro.
Esto puede generar síntomas neurológicos y, en algunos casos, requiere tratamiento quirúrgico para restablecer el equilibrio del líquido y aliviar la presión intracraneal.


